CRISIS EN EUROPA POR LOS HUEVOS CONTAMINADOS CON PESTICIDAS.

Millones de huevos contaminados salieron de granjas de cuatro países

El uso del pesticida ilegal no es puntual, se ha hallado en decenas de explotaciones en Holanda y Bélgica así como al menos cuatro en Alemania y uno en Francia

La Comisión Europea aportó este viernes nueva luz sobre el origen de los huevos sospechosos de estar contaminados. Bruselas informó de que junto a las decenas de granjas que permanecen clausuradas en Holanda y Bélgica, también hay cerradas cuatro explotaciones en Alemania y una en Francia por haber empleado fipronil para su limpieza. Los ministros de la UE se reunirán el próximo 26 de septiembre para analizar los múltiples fallos de coordinación en la gestión de la crisis.

huevos contaminados
Vista de la producción de huevos de una granja en Putten (Holanda),  EFE

El fipronil no solo apareció en granjas de Holanda y Bélgica. Las autoridades comunitarias detallaron este viernes que el pesticida, prohibido en animales destinados a la alimentación, también se utilizó en Alemania y Francia. En ambos países permanecen cerradas varias granjas mientras se analizan los huevos y la carne de las aves, y los ganaderos no podrán retomar su actividad hasta que se compruebe que los residuos de fipronil presentes en ambos alimentos cumplen las normas sanitarias. De las granjas de esos cuatro países, pero principalmente de Holanda y Bélgica, han salido los huevos que se han retirado masivamente en 15 países de la UE, Suiza y Hong Kong.

Las autoridades europeas han primado la cautela y han bloqueado todas las explotaciones agrarias tratadas con la sustancia desde enero de este año. Buscan evitar la llegada al mercado de productos en mal estado, aunque los expertos siguen tranquilizando a los consumidores sobre el escaso riesgo sanitario que supone su ingestión.
Las millonarias pérdidas que el escándalo va a causar a los avicultores afectados, y el tiempo que llevará recuperar la confianza de los clientes tras el escándalo son las grandes preocupaciones del sector. Este viernes, la portavoz de la organización holandesa de ganaderos especializados en productos ecológicos Bionext, mostraba la decepción reinante entre los dueños de las granjas. “Están abatidos y se sienten engañados por la empresa ChickFriend, que les vendió un producto aparentemente limpio y natural”, dijo a la agencia France Presse.
Mientras, Bruselas trata de calmar las aguas tras una semana marcada por el intercambio de acusaciones entre ministros de los países miembros, con Francia reclamando medidas para agilizar la comunicación, Alemania recriminando a Bélgica su tardanza en informar de la detección de huevos contaminados y esta, a su vez, trasladando la responsabilidad a Holanda. “Echarnos la culpa y dejarnos en ridículo no nos va a llevar a ningún lado, y quiero pararlo”, trató de poner orden este viernes el comisario europeo de Salud y Seguridad Alimentaria, el lituano Vytenis Andriukaitis.

La crisis provocada por el fraude de los huevos contaminados con fipronil, un pesticida prohibido para desinsectar las aves de corral, pero aprobado para gatos y perros, afecta ya a más de 15 países, según la Comisión Europea. Ha generado un roce entre Holanda y Bélgica, por culpa de datos esenciales supuestamente no compartidos sobre el uso del producto. En España se ha detectado el primer caso de huevos contaminados en Bizkaia, que no llegaron a entrar a la cadena de alimentación. ¿Qué se sabe hasta el momento?

¿Qué ocurre si se consume un huevo con fipronil? Como en otros casos, los expertos señalan que el consumo continuado puede ser peligroso, pero no el esporádico. Ello se debe a la concentración del pesticida, que solo sería dañina en grandes cantidades. Sí es aconsejable tirarlos, sobre todo para evitar que los niños y embarazadas se expongan innecesariamente a posibles peligros.

¿Qué países se han visto afectados? Según la Comisión Europea, se han detectado huevos sospechosos de estar contaminados en Bélgica, Holanda, Alemania, Suecia, Reino Unido, Francia, Austria, Polonia, Rumanía, Eslovaquia, Dinamarca, Eslovenia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Suiza y Hong Kong.
¿Qué es el fipronil? Es un insecticida de amplio espectro que ataca el sistema nervioso central de los insectos. Descubierto por la empresa farmacéutica gala Rhône-Poulenc, se utiliza como antipulgas para mascotas porque acaba con ellas en el plazo de 48 horas. Prohibido en Europa para los animales que entran en la cadena alimentaria humana, la Organización Mundial de la Salud lo considera “moderadamente peligroso”. El consumo de un producto contaminado puede causar náuseas, dolores de cabeza y estómago. En casos graves, daña el hígado, riñón y tiroides.
¿Cómo empezó la crisis? Presuntamente importado desde Rumania por la empresa belga Poultry-Vision, el pesticida pudo ser mezclado con otros insecticidas legales para mejorar sus efectos. Chickfriend, la firma holandesa que supuestamente desinsectó a las aves con el compuesto ilícito comprado a Bélgica, dice que no trabajó en granjas de pollos destinados al consumo. Sin embargo, Holanda, que supera los 100 millones de aves de corral y exporta a su vez millones de huevos, desaconsejó a principios de agosto su ingesta a la población. El Servicio de Seguridad Alimentaria había encontrado fipronil, en diversas concentraciones, una de ellas muy alta, en 28 remesas. Calificó los huevos de nocivos para los niños y la alarma nacional se desató.
¿Cómo se descubrió la contaminación? Bélgica asegura que Holanda recibió en noviembre de 2016 información anónima sobre el uso del producto en los corrales, pero no lo investigó. Si bien los ministerios de Sanidad y Agricultura holandeses admiten el chivatazo, subrayan que no había indicios de que la sustancia fuera a llegar a los huevos. Solo se hablaba de la limpieza de aves y explotaciones. Los ministerios de Agricultura y de Sanidad han admitido que no informaron al Parlamento en 2016 “porque había entonces una investigación en marcha”. Sí alertaron al Servicio de Seguridad Alimentaria cuando la presencia del fipronil fue constatada en las remesas de huevos de sus granjas avícolas este verano. Se publicaron, además, los códigos de los huevos considerados tóxicos. Los movimientos de 138 explotaciones fueron bloqueados, y las investigaciones incluyen, por ahora, a 180.
¿Se retiraron del mercado todos los productos contaminados? Los huevos sospechosos fueron retirados de tiendas y supermercados, pero sigue habiendo dulces, salsas o ensaladas que pueden incluirlos. Los inspectores alimentarios repasan ahora todos los productos, incluidos alimentos infantiles, para elaborar una lista exhaustiva.
Agentes, que no especifican el municipio dónde han actuado, inspeccionaron también la casa de otro presunto cómplice, un comerciante cuya identidad no ha trascendido. Los agentes creen que colaboraba con el belga Patrick R., responsable de la firma Poultry-Vision, que pudo importar de Rumanía el fipronil —prohibido para las aves de corral, pero legal en perros y gatos— y posiblemente lo mezcló con otros insecticidas permitidos. También han sido requisados varios automóviles y documentación sobre saldos bancarios. Los detenidos pueden ser acusados de poner en peligro la salud pública.
La Fiscalía de Amberes, a cargo del caso en Bélgica, ha indicado que durante la operación se han registrado 11 inmuebles, y maneja una lista de 26 sospechosos. Además, informó de que el mes pasado se incautó de 6.000 litros de productos prohibidos de una empresa belga, cuyo nombre no menciona. "Nos tomamos muy seriamente los hechos, vista su gravedad, su amplitud, su carácter organizado y su contexto internacional", ha advertido el organismo en un comunicado publicado esta tarde. "Añadir productos prohibidos a otros utilizados en la industria alimentaria por interés económico pone en peligro la seguridad alimentaria y daña la confianza del consumidor", ha agregado.
Millones de huevos han sido retirados del mercado y desechados posteriormente después de que se descubriera que centenares de granjas utilizaron el pesticida. Holanda, que ha sacrificado a miles de aves, también investiga si el insecticida ha afectado a la carne de pollo a la venta.
Según la lista de la Comisión Europea, los 16 países que han detectado huevos sospechosos de estar contaminados son Bélgica, Holanda, Alemania, Suecia, Suiza, Reino Unido, Francia, Austria, Polonia, Rumanía, Eslovaquia, Dinamarca, Eslovenia, Irlanda, Hong Kong y Luxemburgo, el último en unirse a la lista. Las autoridades luxemburguesas señalaron que varios comercios y cadenas de supermercados han retirado de la venta mercancía en la que se detectó la presencia de fipronil, aunque en dosis muy bajas.
La crisis alimentaria no deja de ganar dimensión conforme pasan los días. Este jueves, la agencia alimentaria británica ha informado de que Reino Unido ha importado unos 700.000 huevos contaminados, en lugar de los 21.000 que anunció inicialmente. Aún así, los responsables de seguridad alimentaria británicos han querido tranquilizar a la población al señalar que la cifra representa solo el 0,007% de los huevos que se consumen en el país en un año.

Cruce de acusaciones

Holanda y Bélgica están sumando esfuerzos en la investigación después de la polémica que les ha enfrentado en los últimos días en torno a la falta de celeridad en avisar a los socios europeos del descubrimiento de los huevos contaminados. Bélgica no dio la alerta hasta el 20 de julio, un mes y medio después de conocer el problema, pero acusa a Holanda de tener constancia desde noviembre del año pasado.
Los ministerios holandeses de Sanidad y Economía y Agricultura, han remitido este jueves una nota al Parlamento explicando las razones por las cuales no informaron hasta la pasada semana sobre el uso de fipronil. En el escrito se explica que “había ya una investigación en marcha en 2016, y en aquel momento, solo se hablaba de la limpieza de los corrales; nada hacía pensar que el pesticida pasara a los huevos”. Ambos departamentos señalan que, visto lo ocurrido "los riesgos deberían haberse evaluado de otro modo".
Esa falta de coordinación ha generado desconfianza entre los países afectados. El ministro alemán de Agricultura, Christian Schmidt, cargó contra Bélgica por no haber compartido la información, mientras que su homólogo francés, Stéphane Travert, criticó que el retraso en la comunicación impidió atajar el problema antes, y reclamó agilizar los intercambios entre países de la UE.
La Organización Mundial de la Salud califica el consumo de huevos contaminados con fipronil de "moderadamente peligroso", y aunque las autoridades sanitarias consideran el riesgo para la salud como mínimo, en caso de ser ingerido en dosis altas puede causar vértigos, náuseas, vómitos, y en el peor de los casos, daños a hígado, tiroides y riñones.
https://elpais.com/internacional/2017/08/10/actualidad/1502362354_650745.html?rel=mas



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